
— ¡Estás loco! - la mansión quedó en silencio absoluto — Estoy loco por vos, ¿Que? ¿No te diste cuenta? La cara de pánico de Sanji era notable — ¡Cállate! ¡No te quiero escuchar! — Pero es la verdad sos mío y nadie puede dudar de esoAll Rights Reserved