Harriet tenía obsesiones, unas más enfermas que otras, pero había una que siempre estaba en su mente, no podía vivir sin ella, era una adicción, de ella y nadie más.
Hermione se da cuenta que su prometido la engaña, sin embargo en la búsqueda de lo que sería su nueva vida, no esta sola, hay personas que la acompañan, y quien sabe, quizás, un nuevo amor.