Victoria Harrison esta cansada de su vida. A sus 18 años siente que esta estancada. Hasta que un día recibe la noticia de que una de las familias mas antiguas del país le ha dejado en herencia su mansión. Entre esas paredes tendrá que descubrir porque el señor Kensington tomó esa decisión. Lo que Victoria no sabe es que los lugares tienen recuerdos y esa mansión los alberga desde hace 200 años. Una historia de amor que empezó en el pasado y continua en el presente. Un baile y una muerte que jamás se resolvió. Hay amores que perduran y Victoria deberá descubrir si ese amor aun sigue presente.
Victoria creía que podía mantener su vida bajo control, aunque el peso de un pasado doloroso amenazaba con derrumbarla a cada paso. Desde la trágica pérdida de su padre a manos de un asesino en serie, ha construido muros alrededor de sus emociones, refugiándose en la rutina y en un mundo donde la vulnerabilidad no tiene cabida. Pero todo cambia cuando Ethan entra en su vida.
Ethan, con su presencia tranquila y su capacidad para ver más allá de las máscaras, parece ser lo único capaz de romper esas barreras. Sin embargo, él también guarda sus propios secretos y heridas que aún no han sanado. Juntos, comienzan a descubrir que a veces es necesario enfrentarse al dolor y al miedo para poder seguir adelante.
En medio de tormentas, recuerdos que duelen como cicatrices abiertas, y una conexión que crece en el lugar menos esperado, Victoria y Ethan aprenderán que, aunque el pasado no puede cambiarse, el futuro aún está por escribirse. ¿Serán capaces de encontrar la fuerza para sanar y permitirse un nuevo comienzo?