¿Han visto alguna vez
una flor llorando?
Tal vez digas que no,
porque las flores no lloran
como los humanos,
con lágrimas en los ojos
y suspiros quebrados.
Pero hay un modo secreto
en que la flor se entristece:
cuando pasan los días sin lluvia,
su color se desvanece,
su vida se apaga,
y en silencio deja caer
sus últimos pétalos.
Cada pétalo es una lágrima,
cada caída, un suspiro.
Y cuando al fin regresa la lluvia,
la flor se alza de nuevo,
renace en su alegría,
sus pétalos vuelven a nacer,
y en su danza suave
se siente feliz otra vez.
Te doy la bienvenida a los secretos que guarda una flor.