Me creerías si te digo que las sombras en la esquina de tu habitación y los monstruos debajo de tu cama por los que cerrabas los ojos cada noche y no los habrías hasta la mañana por el temor de que te dañaran, existen?...
El experimento 22.09 mejor conocido como Lynx, al principio era una simple y pequeña baba negra con grumos dorados que la NASA extrajo del espacio al encontrarla dentro de una fosa moviéndose por si sola en Venus.
Luego, al traerla a la tierra, según nos han contado, la baba rompió el cristal de la cápsula en la que era llevado y abdujo los cuerpos de los hombres que la transportaban, dicen los científicos que vieron las grabaciones, que acabó con la vida de los nueve hombres hasta que el pasillo por el que era movilizado quedo hecho una escena bizarra, horrible de explicar, solo se quedó con sus huesos, los cuáles tomó y engulló armando su propio esqueleto.
Los grumos dorados se volvieron dos grandes mazas que tomaron el lugar de ojos, esos ojos horribles y filosos, que en la noche son nuestra perdición..
El Lynx Rey como le llamamos nosotros los humanos, encontró la forma de reproducirse a través de las toxinas del petróleo y creó su propia especie la cuál tiene como deber fundamental exterminar a todo los habitantes del planeta tierra, si no me equivoco, ya que al caer la noche estamos a su merced, incapacitados sin poder abrir los ojos.
Con el paso del tiempo hemos aprendido que en la noche si alguien abre los ojos, a la mañana siguiente no quedará nada de él, nada más que sus organos y su sangre.
"No habras los ojos", se volvió el mantra de nuestras noches en la nueva y casi inhabitada tierra.
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