Engfa siempre supo que sus manos estaban hechas para el campo, para el trabajo duro y para sostener a Charlotte cada vez que ella quería volar. Para Charlotte, el campo era solo una sala de espera; ella soñaba con las luces brillantes de Saigón y con una vida que el pueblo no podía darle. "Quédate conmigo", fue la súplica que nunca salió de los labios de Engfa el día que vio partir el coche que se llevaba a su único amor. Años después, Charlotte regresa. Ya no hay rastro de la niña que jugaba en el lodo; ahora viste de seda y perfumes caros. Pero mientras el orgullo y el dinero levantan muros entre ellas, un viejo trozo de papel y una promesa de infancia amenazan con romperlo todo. ¿Es posible amar a alguien que ya no pertenece a tu mundo?
More details