Mierda de paloma

Mierda de paloma

  • WpView
    Reads 23
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Apr 12, 2015
Soy Martín Escudero,uruguayo,17 años,mido 1,75 y nunca me gustó el Fútbol. En realidad nací en Buenos Aires,pero cuando mis padres se divorciaron,me mudé con mi mama a Punta del Este . Voy a ser honesto,nunca estuve tan enamorado como lo estoy ahora. Bah, creo que nunca lo estuve,mi relación mas larga duró 3 meses Pero no soy del tipo de chico que usa a las mujeres. He tenido en total 23 novias,y he hecho el amor 17 veces. Pero todo fue algo duradero,porque ninguna cumplía con mis expectativas. Algunas eran muy secas, otras demasiado molestas, algunas histéricas y otras con muy poca autoestima. Soy una persona que se frustra muy rápido,y si algo no funciona, intentaré solucionarlo, pero lo haré por poco tiempo,porque me doy por vencido muy rápidamente.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El cocinero del capitán
  • A T R A P A D O S
  • Nunca Olvides que Te Amo
  • El karma, el amor y yo
  • Entre ellos (Completa)
  • Amor en juego: cruzar la línea [YA EN LIBRERÍAS]
  • Inexplicable
  • Lunara - Una historia de amor y cenizas
  • AMORES JUGADOS

Durante largos meses trabajé arduamente para ser parte de la importante tripulación de un reconocido político de mi país, donde me alisté para ser asistente de cocina. Mi objetivo era viajar por el océano hasta la gran capilla donde un grupo de sacerdotes y obispos podrían ayudarme con mis pecaminosos y enfermizos gustos hacia personas de mí mismo género, unos que iban en contra de mi propia religión, ganándome así el desprecio y asco de la gente de mi pueblo. Deseaba curarme, pero jamás pensé que tras llevar unos días navegando unos desalmados malhechores atacarían el barco donde fui el único superviviente. Si bien al principio no deseaba estar relacionado con ese tipo de vándalos, no me quedó de otra más que aceptar ser el cocinero de un atractivo capitán que agravaba mis pecaminosos pensamientos cada que se me acercaba. Mis sentimientos no son normales, no me puedo enamorar de otro hombre. No creo ser capaz de sucumbir a la tentación, aunque trataré de no traicionar mis creencias...

More details
WpActionLinkContent Guidelines