Se podía decir que Marta había cumplido su sueño. Había fundado su propia editorial e, incluso, se había convertido en una escritora reconocida, a pesar de la inicial reticencia de su padre.
Su vida personal, por otro lado, estaba bastante lejos de ser la soñada. Casada con un hombre al que no amaba y a quien veía unos escasos días al año, Marta se sentía hundida en la monotonía y en la soledad. A modo de escape, comenzó a escribir su último libro, de gran éxito entre los lectores, donde la protagonista vivía ese amor profundo y libre con el que ella solo podía soñar.
Por suerte, cuando en la firma del libro conoce a Fina, una chica que solo acompañaba a su amiga, descubre que sus anhelos no tienen por qué vivir atrapados entre las páginas que escribe.
En una casa antigua, casi viva, escondida entre montañas y susurros, dos mujeres separadas por décadas comienzan a sentirse y a soñarse sin haberse visto nunca. Fina Valero es una restauradora de casas antiguas que llega en pleno 2025 con la tarea de devolverle alma a esas paredes. Marta De La Reina es maestra en los años cuarenta, casada con un hombre al que temía y guardiana de un amor prohibido que escribió con tinta y fuego. Algo las une. Algo las llama. Y en medio de un país que aún esconde heridas bajo tierra, las fronteras entre el tiempo, el deseo y la verdad empiezan a desdibujarse. Porque hay historias que no se apagan. Porque hay cuerpos que arden incluso desde el pasado.