Distensión de explosiones | BAKUGO KATSUKI

Distensión de explosiones | BAKUGO KATSUKI

  • WpView
    Reads 4
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Dec 27, 2025
A Bakugo le causaba desconfianza Noguchi. Tal vez sería porque en parte ella era su opuesto: era una extrovertida de manual, relajada, con gran carisma, de trato fácil. Y odiaba que llamara su atención, ¡demonios!, solo era una idiota con aire en la cabeza. A Noguchi le parecía que Bakugo era una especie de acertijo malhumorado con explosivos. Y aunque sabía que lo más sensato era mantenerse lejos, algo en su orgullo -o en su terquedad- le impedía hacerlo. No era amor. Era curiosidad. Bueno... al principio, al menos.
All Rights Reserved
#594
bakugo
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • De todos los idiotas, justo tú.
  • Diario perdido  •Katsuki Bakugō•
  • La vida no es tan mala
  • Como declararse a Bakugou sin morir en el intento
  • Inalcanzables  [Bakugou Y Tú]
  • 𝑵𝒐 𝒎𝒆 𝒎𝒊𝒓𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒏 𝒆𝒔𝒐𝒔 𝒐𝒋𝒐𝒔 -𝓑𝓪𝓴𝓾𝓰𝓸𝓾 𝓗𝓪𝓽𝓼𝓾𝓴𝓲
  • Maldita Atracción ||BKDK||

Fukishima Aiko tenía un plan. Mentira. No tenía ningún plan. Ni propósito. Ni pasión. Solo un apellido que pesa demasiado, un pasado que no se habla en voz alta y una habilidad peligrosa que aparece cuando más quiere esconderse. Lo único que sí tenía claro era que no quería ser una heroína. Ni un modelo a seguir. Ni parte del brillante y perfecto mundo de su familia. Así que, por supuesto, termina aceptada en la U.A. Su estrategia: arruinarlo todo antes de que alguien le exija ser algo que no es. Su error: subestimar cuánto molesta eso a ciertos compañeros. Sobre todo a Bakugou Katsuki. Explosivo. Exasperante. Todo lo que ella detesta... y todo lo que empieza a hacerle perder el control (emocional, claro. ¿Qué más?). Aiko no busca redención. No busca amor. Pero cuando el chico que más la odia empieza a verla con otros ojos, y cuando sus propios muros empiezan a romperse desde dentro... Tendrá que enfrentarse a la posibilidad de querer más. Más que una salida. Más que rabia. Más que todo lo que juró no necesitar. Y, maldita sea, puede que ese "más" tenga el cabello rubio y las manos llenas de fuego.

More details
WpActionLinkContent Guidelines