Isanna de 26 años, nunca ha tenido un verdadero amor, en el pasado se ilusionó, pero fue lastimada y cerró su corazón.
Tomó la decisión de estar soltera, no necesita a nadie para ser feliz, se dedicó a sus estudios y posteriormente a su trabajo, sin embargo, en el fondo aún anhela ser amada.
Construyó una mascara de falsa seguridad y autoestima para no sentirse vulnerable, pero llora en silencio cuando nadie la ve. Por miedo a ser lastimada de nuevo, se alejó de todos y no confía en nadie, se quedó completamente sola.
Su corazón se volvió difícil de amar, ya no siente, ya no palpita como antes, su vida está vacía. Está tan ensimismada que no nota la venda que cubre sus ojos, está reacia a salir de su zona segura, donde nada la puede lastimar, pero...
¡en la nada, nada pasa!
Zaira siempre ha sido la chica más popular de su instituto. Sin embargo, su mundo perfecto se desmorona cuando su novio decide terminar la relación de la forma más fría posible: a través de un mensaje de audio. Humillada y decepcionada Zaira se promete a sí misma no volverse a enamorar de nadie.
Pero el destino tiene otro planes cuando conoce a Augusto, el capitán de básquet. Augusto es todo lo contrario a lo que ella pensaba que era: mujeriego y un chico sin sentimientos , que no quería volver a encontrar el amor después que su única novia la que amo tanto lo dejara.
Poco a poco lo que comienza con salidas casuales y sin ser nada se convierte en algo profundo, aunque ninguno de los dos quiera admitirlo.
¿Que tan malo puede ser AMAR Y ODIAR a la vez?