La sangre del dragón [Aemond Targaryen]
«No hay guerra más despreciada por los dioses que una entre familia, y ninguna más sangrienta que entre dragones.»
Corría el año 115 Después de la Conquista cuando la heredera al trono Rhaenyra Targaryen dio a luz a una niña monstruosa. La princesa, pequeña y delgaducha, con escamas en la espalda y un ojo de serpiente, se quedó a medio camino entre el humano y el dragón. Entre maldiciones y dolor nació Jaenara Velaryon, a quien apodaron "el monstruo del reino".
Un monstruo con el que se diría que los dioses lanzaron una moneda y cayó del lado equivocado.
Un monstruo que acabaría con el hombre más cruel y temido de la danza; repudiado por los dioses por matasangre. Una pareja destinada a arder en las llamas de los siete infiernos y el fuego de los dragones.
«-Fuiste mía desde que diste tu primer aliento, Jaenara. Tú y yo nacimos para estar juntos.»
«-Arderemos juntos, tío, pues no hay fuego que borre nuestros pecados, ni Dios que perdone a la sangre del dragón.»