
"Lea no quería ser un hada en un cuento de horror. A los 21 años, mientras servía tragos en el Club Blue, descubrió que su nombre estaba en una lista de cacería humana. Cuando se convirtió en carnada para cazar la red de trata que la marcó, tomó una decisión: si iba a ser un hada, en vez de varita llevaría navaja. Y su 'felices para siempre' se escribiría con sangre de villanos."Todos os Direitos Reservados