Desde el primer día de clases, era evidente que Alejandro y Patricia no se llevaban bien. Él, con su actitud despreocupada y comentarios mordaces, parecía disfrutar provocándola. Ella, no soportaba su arrogancia.
Sin embargo, bajo esa superficie de rivalidad, había algo más profundo, algo que ambos se negaban a reconocer. Poco a poco, entre discusiones y miradas desafiantes, empezaron a surgir momentos de comprensión y vulnerabilidad. A veces, una simple palabra o un gesto inesperado revelaba destellos de sus verdaderas personalidades, mostrando que había más en ellos que solo lo que se veía a primera vista.
Un proyecto en parejas, asignado por el profesor con la intención de fomentar la colaboración, se convirtió en el catalizador de su transformación. Obligados a tener que hablarse, Alejandro y Patricia, comenzaron a descubrir que, detrás de las diferencias y resentimientos, compartían sueños, miedos y una pasión común por el arte. La barrera de odio que habían construido empezó a desmoronarse, dejando espacio para una conexión más sincera y profunda.
Así, lo que comenzó como una relación de enemistad, se transformó en una historia de amor inesperada y poderosa. Alejandro y Patricia aprendieron que, a veces, las personas que menos soportamos al principio son las que más necesitamos, y que el amor puede encontrarse en los lugares más insospechados.
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Hay veces que lo único que necesitas para aceptarte es un poco de amor.
Desde el primer momento en que Alejandro abrió la boca para insultarle, Daniel supo que ese chico le traería muchos problemas. La solución perfecta habría sido ignorarlo y hacer como si no existiera, pero a veces el destino tiene otros planes.
Una pelea, un puñetazo y un castigo lo cambiarán todo. Obligados a pasar más tiempo juntos, los dos están convencidos de que solo conseguirán odiarse más, pero poco a poco, a medida que se van conociendo, esos sentimientos de antipatía comienzan a convertirse en algo muy distinto.
Al fin y al cabo, muchas veces las apariencias engañan y puede que ambos sean más parecidos de lo que creen.