El día que escape de casa, me di cuenta que no solo escapaba del control estricto de mis padres, escapaba de mis amistades, de mis maestros, de mi escuela, de todo lo que me había aprisionado hasta ese día, escapaba de Elizabeth, la chica ejemplar que todos habian conocido.
Aquella madrugada hice mis maletas y abandone todo lo que me ataba a aquella vida que me atormentaba, la elevada moral impuesta por el reverendo, la arranque de mi como si fuese un papel lleno de garabatos sin sentido y me fuí, dispuesta a buscarme a mi misma, a conocer el mundo, a abandonar los tabues y convertirme en lo que siempre quise, un ave que vuela libre sobre las carceles de la sociedad.
All Rights Reserved