Dicen que la muerte trae descanso. Para Dazai Osamu, solo trajo silencio. Un lugar suspendido entre lo que fue y lo que nunca dijo. Pero cuando una figura conocida irrumpe en su eterno letargo, el limbo ya no es un refugio, sino un espejo que no perdona. Dos almas, una ciudad que no avanza y demasiadas palabras no pronunciadas. A veces, lo que queda después del final... es lo más difícil de enfrentar. •Luke_doesntlikesmilk•
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