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WpMetadataNoticeÚltima atualização ter, ago 2, 2016
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Não Ficção
Ok si lo admito me volví completamente loca pero amo el baseball, soy muy buena jugando mi padre me entrenó, el quería un niño así que no soy nada afeminada, hace poco se me ocurrió una idea, entrar al equipo de baseball masculino y ¿como? pues vestida de hombre, mis amigos dicen q estoy loca y si, lo estoy pero no hay equipo femenil y eso no me detendrá, la mayoría de mis amigos están en el equipo de mi cuidad así que ellos me ayudarán a entrar sin que me descubran, son mi familia, son los hijos de los jugadores del equipo de mi padre, así que ¡a jugar baseball!
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Durante largos meses trabajé arduamente para ser parte de la importante tripulación de un reconocido político de mi país, donde me alisté para ser asistente de cocina. Mi objetivo era viajar por el océano hasta la gran capilla donde un grupo de sacerdotes y obispos podrían ayudarme con mis pecaminosos y enfermizos gustos hacia personas de mí mismo género, unos que iban en contra de mi propia religión, ganándome así el desprecio y asco de la gente de mi pueblo. Deseaba curarme, pero jamás pensé que tras llevar unos días navegando unos desalmados malhechores atacarían el barco donde fui el único superviviente. Si bien al principio no deseaba estar relacionado con ese tipo de vándalos, no me quedó de otra más que aceptar ser el cocinero de un atractivo capitán que agravaba mis pecaminosos pensamientos cada que se me acercaba. Mis sentimientos no son normales, no me puedo enamorar de otro hombre. No creo ser capaz de sucumbir a la tentación, aunque trataré de no traicionar mis creencias...

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