BROKEN || Rinsagi

BROKEN || Rinsagi

  • WpView
    Reads 1,723
  • WpVote
    Votes 164
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Apr 21, 2025
Ganador de mil trofeos, vida perfecta, economía perfecta, futuro ya visualizado. Itoshi Rin, quien es un Artista, más bien, músico y modelo. Cuando el público lo veía sentían admiración hacia alguien con tal aspecto varonil y admirable. Obvio tenía sus polémicas pero poco importaban. ¿Pasa día diario? Coger con mujeres. Noche tras noche sin descanso alguno, cualquiera que lo viera diría que es un santo más por ahí. Personalidad calmada, tranquila pero a la ves tiene su gracia. ¿Qué tal con sus secretos? Digo, todo el mundo quisiera saber el secreto de su más grande ídolo, ¿no? Si. Muchas veces quieren saber, era una persona de fiar, pero...¿ocultaba algo más que solo cositas? Tal vez era un demente buscando un amor fijo y correspondiente.
Creative Commons (CC) Attribution
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El rugido que nadie escuchó.
  • 𝗖𝗔𝗦𝗦𝗘𝗧𝗧𝗘 - ITOSHI R.
  • El renacer de un hermano
  • El genio silencioso y sus guardianes
  • Solamente tú || RINBACHI ᵇˡᵘᵉ ˡᵒᶜᵏ
  • 𝐈𝐓𝐎𝐒𝐇𝐈 𝐀𝐍𝐆𝐄𝐋. ⸻ Blue Lock.
  • Un bebé en Blue Lock
  • 𝒢𝓊𝑒𝓇𝓇𝒶 𝒹𝑒 𝓅𝒶𝓃𝒹𝒾𝓁𝓁𝒶𝓈
  • Omega Número 219  ||  RinSagi
  • Donde Arde El Silencio. || RinSagi
  • -Portrait-
  • ‹‹ 𝗧𝗿𝗮𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 :: 𝗥𝗶𝗻𝗦𝗮𝗴𝗶.
  • Entre el gol y el latido. (ISARIN)
  • Opaco. |RinSagi|
  • « Turquoise » [Itoshi Rin]
  • Fake Boyfriends ━━ ❝𝐑𝐈𝐍𝐒𝐀𝐆𝐈❞
  • Matrimonio arreglado | Omegaverse
  • ¡¿RinRin, Está Enamorado?!  RINREO

Entre el eco de los gritos silenciados y el peso de lo no dicho, Rin Itoshi se desangra en vida. Bajo la mirada helada de su hermano, con el alma agrietada por la soledad y la exigencia, lucha por ser visto... por ser amado. Pero cuando su cuerpo y mente se quiebran frente a todos, ya es demasiado tarde. Ahora, entre pasillos blancos y promesas rotas, los que quedaron atrás deben enfrentarse a la verdad: no todos los goles valen la pena si, para marcarlos, uno debe perderse a sí mismo.

More details
WpActionLinkContent Guidelines