La niña que nadie cuida - kivi-
Violeta aprendió muy pronto a no esperar a nadie. Criada entre ausencias, silencios y una infancia sostenida por su abuela Isabel, convirtió la calma en su refugio y el control en su forma de sobrevivir.
Chiara, en cambio, llegó como llegan las cosas que desordenan: sin pedir permiso. Impulsiva, luminosa, incapaz de quedarse quieta demasiado tiempo. Amar con ella significa confiar... incluso cuando el miedo al abandono aún arde bajo la piel.