Aquí estoy, acompañando a la única persona que logra que me ponga algo blanco y tacones. Debo de ser menos codescendiente con ella, sobre todo en la parte de los zapatos con plataforma...pero si tienes a alguien que conosca tu debilidad y consecuentemente todo tú podrás comprenderme. Ella ha llegado para quedarse, no sin antes asegurarse de atar a todos con sus encantos de niña inocente. Muchos dicen que tengo suerte al hallar el agrado en ella; personalmente los entiendo...no cualquier extraña entra en su mundo sin ningún motivo racional para hacerlo. Supongo que es por eso que hago lo que me pide no sin antes mirarla a los ojos con la esperanza que envuelve a un niño por obtener su dulce.
Hasta ahora un número incontable de individuos de buen ver se han acercado, para ver si encuentran un romance furtivo en la bella pelirroja...todos han fracasado...todos excepto yo.
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