6 meses y 4 días; ese era el tiempo que había pasado desde que Martin Urrutia entró a prisión por error... el mismo, por el que condenarían a Juanjo Bona tiempo después...
El mismo error que les haría conocerse; tal vez suerte, quizás el destino; ya lo sabremos más adelante.
Puede que se odien, quizás se amen con locura; igual ahí dentro, todo eso, les hace perder la cordura...
Lo que si os puedo decir a ciencia cierta, es que van a ser la salvación el uno del otro ahí dentro... quizás también fuera.