Amarlo a él, no significaba amarme a mí.
Me hice adicta a un juego perdido, uno donde mi corazón se aferraba a un amor no correspondido, uno donde sabía que simplemente era usada para olvidar o simplemente para recordar. Perderme me hizo entrar en razón, una que me dolía y carcomía mi existencia.
"Mi felicidad no era obligación de las personas que habían a mi alrededor, era mía y solo mía".
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.