Periodo de prueba | Fedri
Para Pedro González, aceptar ese puesto de asistente significaba la única salida para no quedarse en la calle tras la quiebra de su anterior empresa. Tenía que tragar su orgullo y demostrar que era capaz de adaptarse al frío mundo corporativo.
Su nuevo jefe le había dejado claras las intenciones desde el primer segundo: en esa oficina no había amigos, no existía el pasado de la facultad, y él ya no era el alumno favorito de nadie. Ferran Torres estaba dispuesto a recordarle cada día quién tenía el control absoluto ahora.
Así que no pasaba nada si aguantaba las provocaciones y el trato hostil con tal de conservar el empleo, ¿no?
De todos modos, ¿qué importaba el desgaste o la tensión constante si solo necesitaba el dinero para estabilizarse? Todo volvería a la normalidad en cuanto encontrara algo mejor. ¿Lograría resistir la presión sin desmoronarse?
Tenía hasta que terminara el periodo de prueba para descubrirlo.