El aclamado fotógrafo de naturaleza y vida salvaje, Torger Wolff, ha dejado una huella indeleble en el mundo del arte y en quienes lo rodean. Ahora retirado, Toto vive con su esposo Christian y sus cuatro hijos: Alex, Max, Paul y Kimi. Max, el segundo de los hermanos, comparte con Toto no solo su amor por la fotografía de naturaleza y vida salvaje, sino también una oscura personalidad que se asoma en su comportamiento.
Max es un joven seguro, alegre y relajado, siempre con una sonrisa fácil y bromas que lo hacen parecer encantador. Sin embargo, esa actitud es una máscara, aprendida de su padre, para ocultar una personalidad posesiva y llena de ira, que sabe cómo manejar y esconder.
Cuando Max acepta participar en un proyecto en el Amazonas, le asignan como compañero a Sergio Pérez, un zoólogo de 22 años. Sergio es todo lo que Max no es: tímido, dulce, empático y profundamente conectado con los animales. A pesar de su juventud, su inteligencia y dedicación lo hacen destacar.
Desde su primer encuentro, Max sabe que quiere a Sergio en su vida. Con encanto y una aparente curiosidad por su trabajo, se acerca a él, mientras en secreto estudia cada detalle de Sergio, cada gesto, cada palabra, cada mirada, sabiendo que todo lo que necesita es una oportunidad. Así Max va tejiendo su red con precisión, construyendo una conexión que parece natural, pero es cuidadosamente calculada.
Sergio, ajeno a las verdaderas intenciones de Max, comienza a confiar en él, sintiéndose especial bajo su atención, y sin darse cuenta, se va entregando más y más a alguien que ya lo ha marcado como suyo. Solo empieza a darse cuenta de la magnitud de la manipulación cuando ya es demasiado tarde, atrapado en una red de la que parece imposible salir.