"¿Y tu que harías por amor?".
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Después de los eventos que cambiaron su vida para siempre, Fallon Byers se enfrenta a un nuevo capítulo: dirigir los laboratorios Bolt Industries bajo la atenta mirada de Zachary Drew, cuyas intenciones ocultan secretos peligrosos. Mientras su padre, Leonardo, busca su perdón, Fallon lucha con los recuerdos y las mentiras que han definido su pasado.
En medio de esta tormenta, Fallon encuentra refugio en su nueva familia: Blake, su atractivo y tierno aliado cuya mente ha sido alterada por fuerzas desconocidas y Darkness, un fiel doberman que se ha convertido en su sombra. Sin embargo, hay un secreto que podría cambiarlo todo: Axl, el vampiro que cautivó su corazón, sigue escribiéndole cartas cada semana, pero Fallon teme revelarle la verdad sobre Blake.
Mientras tanto, Daniel Cormac resurge con una venganza, buscando reconstruir el culto de la diosa Nyx y desencadenar una guerra que amenaza con destruir el equilibrio entre mortales e inmortales. Los cazadores y Fallon deben unirse para rescatar a Isabelle del relicario, pero la interferencia de los dioses del Olimpo podría arruinar sus planes.
¿Podrán Fallon, Blake y Axl superar sus propios demonios y unirse para enfrentar la oscuridad que se avecina? ¿O la guerra entre los dioses del Olimpo los separará para siempre?.
Una historia donde Newt lo tiene todo. O al menos, eso es lo que cualquiera pensaría. Hijo de una familia adinerada, su vida parece perfecta desde fuera, pero la realidad es otra. Un hogar frío, una rutina vacía y un destino que no le pertenece.
Thomas nunca ha tenido la opción de elegir. Como hijo de un poderoso mafioso, su vida ha estado marcada por la violencia, la lealtad y el peso de un apellido que lo condena.
Dos mundos que no deberían cruzarse. Un conflicto que los une sin que lo sepan. Newt es una pieza en un juego del que ni siquiera conoce las reglas, y Thomas está acostumbrado a tomarlas en sus manos.
Atracción, peligro y tensión los envuelven en una relación que nunca debió comenzar. Pero en este juego, no siempre gana el más fuerte... sino el que logra mantener el control.