La Era del Creador

La Era del Creador

  • WpView
    Reads 18
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 7
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Sep 30, 2025
En el vacío infinito, un impulso creativo irrefrenable consume a una entidad cósmica. El ente, dominado por su ego y narcisismo, siente una necesidad imperiosa de plasmar su perfección en la nada. Con un pensamiento febril, surge la primera chispa de creación. Cada nueva creación es un espejo de su propia perfección, una afirmación de su existencia. La creación se convierte en una adicción, una necesidad insaciable que no puede controlar. El universo crece, un tapiz de luz y sombra, mientras su creador se sumerge en un éxtasis de auto-admiración. ¿Qué límites tiene la ambición? ¿Cuál es el precio de su creación? En este cosmos naciente, la línea entre la perfección y la destrucción es tan delgada como la línea entre la cordura y la locura.
All Rights Reserved
#1
serescosmicos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • EL DEMONIO TIENE NOMBRE
  • Teoría del Dinocaos
  • El Producto (Ben Pincus x Male Reader)
  • Bakugou - El Rey Primigenio
  • Poder Infinito: Crónicas
  • The Then After Yesterday  Part - 2
  • El Encanto de las Sombras [Tony Stark]

Han poblado la tierra desde los albores de la humanidad. En otros tiempos los llamaban ángeles, pero no son ángeles, más bien son... el demonio, la esencia del mal. Son la energía negativa del universo. Pero en realidad no son ni lo uno ni lo otro. Son errantes condenados a deambular por tiempo y espacio, que tratan de hacer del planeta tierra su refugio. El mal conoce bien los secretos ocultos en un alma y grande es su maestría de manipulación, tergiversa las cosas, utiliza medias verdades, a veces transforma verdad en mentira o hace parecer la mentira verdad. Eso lo hace tan peligroso, arrastra a las personas consigo sin que se den cuenta siquiera. Persigue su objetivo sin contemplaciones, esgrimiendo promesas de una simbiosis perfecta entre organismo y energía, cuerpo y alma. Pero no existe el equilibrio total. La materia es un continuo fluir de fuerzas interactivas, energías cambiantes, sólo hay transformación. Así como no puede pararse el curso de las estrellas, tampoco puede cambiarse que cada principio avance hasta su fin. Aunque no hay final, sino transformación... Quizá a la humanidad le haya llegado la hora de transformarse. Pero a menudo las cosas no son lo que parecen.

More details
WpActionLinkContent Guidelines