El Creador de las Bestias
Faelan Valtoris nació en una isla olvidada, donde creció sin la guía de padres ni maestros. Su mundo estaba compuesto por la naturaleza salvaje, criaturas mágicas y la soledad de una existencia sin respuestas. Sobrevivió gracias a su instinto, su resistencia y un poder misterioso que le permitía invocar bestias nacidas de su imaginación. Estas criaturas, algunas majestuosas y otras aterradoras, se convirtieron en sus guardianes y compañeros, forjando su vínculo con la magia de una manera única y espontánea.
Su vida cambió cuando fue encontrado y adoptado por Alexander Valtoris, un archimago que lo llevó a la prestigiosa Academia Mágica de Eldarith. Allí, Faelan enfrentó un nuevo desafío: un mundo de normas, estructuras y magia tradicional, donde su talento innato lo hacía destacar, pero también lo aislaba. Mientras otros magos memorizaban hechizos y canalizaban energía con precisión, él creaba criaturas con solo desearlo, manifestaciones vivas de su imaginación y emociones.
A pesar de su don, la academia no siempre lo comprendió. Algunos maestros veían su habilidad como un milagro, otros como una anomalía. Sus compañeros oscilaban entre la admiración y la envidia, aunque encontró amigos leales, como Indigo, un joven con el don de controlar insectos, y Elara, una maga de fuego cuya determinación rivalizaba con la suya. Sin embargo, también atrajo la atención de figuras poderosas, como Kael Drakemore, el mago más fuerte de la academia, quien veía en él una amenaza latente.
Todos alguna vez hemos querido salir de nuestra realidad o volver a lo que nos hizo tan feliz. Ella cada vez perdía la esperanza de volver a ser como antes, él buscaba a alguien con quién compartir su "locura" y le entrego su mundo sin pensarlo.