Un Cuadro de Amistad

Un Cuadro de Amistad

  • WpView
    Reads 53
  • WpVote
    Votes 9
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Oct 8, 2024
El aire está impregnado de música, risas y ese inconfundible aroma a cerveza derramada. Estamos en medio del Oktoberfest, rodeados de gente que no deja de bailar y gritar como si el mundo se fuera a acabar mañana. Y mientras todo parece desmoronarse a mi alrededor, solo puedo hacerme una pregunta: ¿cómo hemos llegado hasta este punto? María está a mi lado, nos acabamos de besar. Bueno, no. Nos acabamos de liar. ¿Por qué lo hicimos? Ella... ella es lesbiana, por el amor de Dios. Mi mejor amiga desde que éramos críos, y aquí estoy, después de un beso que nunca debió pasar. Ella ni siquiera me mira, está muy borracha, se ha bebido dos, tres, cuatro... en fin muchas jarras de cerveza. Levanto la vista y ahí está Marta, mi otra amiga. Riéndose y besando a... bueno, no sé a cuántos ya. Al menos a dos tipos distintos en la última hora. No es que me importe, o tal vez sí, pero verla así, en piloto automático, perdiéndose en besos vacíos, me ha sorprendido mucho. No es la Marta que conozco. A mi derecha, Alberto está ahí, sentado en un banco de madera. Solo. Se está comiendo una crêpe como si nada de esto fuera extraño. Y luego está Héctor. El hermano de María. Llora. Las lágrimas corren por su rostro mientras mira hacia el suelo, derrotado. No puedo recordar la última vez que lo vi llorar, parece deshecho. Me giro, tratando de entender qué está pasando, pero todo se siente irreal. El ruido ensordecedor, las luces parpadeando, la gente gritando y riendo a nuestro alrededor... y nosotros, en medio de todo esto, completamente perdidos. ¿Qué nos ha pasado? ¿En qué momento cruzamos esa línea invisible que separa lo normal de esta locura? Nada tiene sentido. Cierro los ojos por un segundo, respiro profundamente y me pregunto, una vez más: ¿Cómo hemos llegado hasta este punto?
All Rights Reserved
#732
risa
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Mi Querido Compañero
  • The Truth Untold (Descanso/ Emisión 06/2026)
  • Extrañas coincidencias de la vida
  • LAYTER:  Segunda Oportunidad
  • Impossible L♥ve {#2}
  • Eisherz
  • Butterfly... 🌹 [La Historia. Completa]
  • Peter Pan y la primer niña perdida ~Libro#1
  • ¿Ella Es Tu Hermana?

Me gustaría agradecer a Susurro Firme, ya que sin su ayuda estoy no hubiera sido posible. Y aquí empieza de verdad "Mi Querido Compañero", disfruta seas quien seas. «Lo peor no fue enamorarme de mi mejor amigo. Lo peor fue tener que fingir que no lo hacía... cada día, durante años.» Mi Querido Compañero Dicen que todo puede cambiar en una semana. Pero nadie te advierte de lo que ocurre después. De cómo una habitación compartida, una carcajada fuera de lugar, una mirada que dura más de lo permitido... pueden dejarte con el alma abierta durante seis semanas. Y el corazón, para siempre. Esta no es una historia de amor al uso. Es la historia de lo que pasa cuando el amor se calla demasiado tiempo. Cuando finges amistad para no perderlo, aunque eso signifique perderte a ti mismo. Hugo amó en silencio. Amó mientras bromeaban, mientras se chocaban los hombros en los pasillos, mientras se abrazaban como si no doliera. Rubén, sin saberlo, era su refugio... y su herida. Después del viaje, todo cambió. Pero lo que vino después dolió más. Seis semanas de distancia. Seis semanas sin hablarse como antes. Seis semanas en las que todo se llenó de ausencias que nadie quiso nombrar. Y ahora ese número -seis- lo persigue a todas partes: en los relojes, en las canciones, en los recuerdos. Esta historia no grita. No necesita hacerlo. Te rompe desde lo más pequeño: Una frase no dicha. Un mensaje no enviado. Un "te quiero" que se quedó colgado entre el pecho y la garganta. Es una historia de días normales... donde todo duele. De un amor tan profundo que nunca se atrevió a hablar. Y de un silencio que, cuando por fin se rompe, ya no puede detener lo inevitable. Porque a veces no hace falta perder a alguien para echarlo de menos. A veces basta con que ya no te mire igual.

More details
WpActionLinkContent Guidelines