Son las 3:30 pm de un 31 de octubre. Un día normal como todos los anteriores: despertarme, bañarme, vestirme, comer, recibir clases, llegar a mi habitación, nunca ver a mi compañera de habitación, hacer mis tareas y dormir. En fin... la misma rutina de siempre.
Pero todo cambio cuando encontré una carta, la abrí y leí su contenido. Me pareció muy extraño, pues no tenía remitente y lo que estaba escrito me llenó de curiosidad pues había un lugar escrito en ella, fui para averiguar qué encontraba, pero como dice el dicho "la curiosidad mató al gato"...
Pues espero que no me mate a mí.
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