No hay nada que no haya dicho alguien completamente enamorado, no hay nada que otro poeta no haya escrito, ni nada que no se haya escuchado ya en una canción.
El verdadero amor no es el amor propio, es el que consigue que el amante se abra a las demás personas y a la vida; no atosiga, no aísla, no rechaza, no persigue: solamente acepta