La teoría del Big Bang nos habla acerca de una enorme explosión con la cual se creó el universo, y es referente para una chica cuyas emociones son descritas como aquella explosión, tan fuerte, tan estruendosa, tan peligrosa, destructiva, el miedo a que esa explosión llegue a afectar a alguien que ni siquiera debería saber de su existencia, se esparce cada segundo y cada vez más, aún cuando ella intenta alejarlo... Sin embargo, para cada tormenta, hay una montaña que la detiene, para cada marea, hay un muelle de rocas que la apacigua, y para cada Big Bang, hay un agujero negro que lo absorbe...
Ella era un Big Bang estruendoso, Keiji decidió convertirse en ese agujero negro que pudiera absorberla, y hacerle saber que no era difícil amarla, cambiando así su percepción sobre ella misma, pues para él nunca fue una bomba de tiempo, nunca fue peligrosa, jamás fue un Big Bang, para él era una galaxia cargada de estrellas brillantes, era luz pura, era una preciosa luna... Su luna.
"En donde quiera que nos encontremos, en cualquier situación en la que estemos, yo elijo quedarme... Ni la muerte misma logrará cambiar lo que he sentido, siento y seguiré sintiendo por tí"
Un auténtico amor eterno, un lazo inquebrantable, un amor profundo por aquella luna del firmamento, puro y honesto, apasionado y cálido, ese amor que perduró por el resto de su vida, porque amar a alguien no se trata de una emoción, sino de una decisión... Y la decisión de Akaashi fue amar a esa luna brillante, cálida, explosiva y apasionada, y llevarla consigo hasta la inmensidad.
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