Isagi llegó al vecindario con un solo objetivo: privacidad.
Oliver no buscaba enamorarse de alguien como él.
Pero lo hizo.
Y lo deseó de una forma que no supo controlar.
Lo que no sabe es que Isagi guarda un secreto.
Uno que no puede decir.
Uno que podría romperlo.
Uno que lo está destruyendo.
"Nos amamos en el único lugar donde nadie más se atrevía a mirar..."
Y a veces, lo que empieza como amor... termina siendo una obsesión.
Una que arde. Una que ata. Una de la que no se puede escapar.
"Una relación como la nuestra nunca será bien vista, nuestro amor sería perseguido hasta ser extinguido... Estamos condenados por nuestros pecados a guardar el secreto, pero no me importa, es parte del dulce tormento de adorarnos".
Un amor prohibido y la historia de tres amantes a los que el destino quiso unir, para bien o para mal.