¿Qué ocurre si resulta que la persona con la que creías hablar no es finalmente quien pensabas? ¿Te puedes enamorar de quién más odias o de quién más te odia a ti? ¿Puedes tener sentimientos por alguien sin conocerle? Sí, puedes hacerlo, y en el trayecto perder la cabeza, la cordura, la voluntad, el norte y, de paso, entregar tu corazón y parte de tu propia alma.
Pero... ¿Cómo de fácil es enamorarse a través de una pantalla?
Marta se sorprenderá al descubrir la verdadera identidad de la persona por la que empieza a perder la cabeza sin tan siquiera haberla visto antes, ¿Conseguirá cambiar su tristeza por una alegría irremediable aún siendo ella una de las fuentes de su mal humor?
Fina intentará por todos los medios creer que Marta no es su hater, pero, ¿Qué hará cuando descubra que la persona que le hizo creer en el amor es, a su vez, la persona que más la odia?
Marta de la Reina pinta, vive con una tranquilidad innata que solo podría ser revuelta por una tormenta, la tormenta del amor, quizás.
Y Fina... bueno ... atrapada en una vida que ella misma eligió. Tendrá el valor de dejarla para aventurarse a los brazos de una pintora solitaria?
Atreverse... cruzar los límites ... arriesgarlo todo por lo incierto ... por ella. #Mafin