La pandemia de COVID-19 ha detenido el mundo. En medio de una inminente crisis, la soledad y la angustia encarcelan a Marta de la Reina, una joven perfumista, que siente que el aire se agota en su lujoso departamento en el centro de la ciudad. De manera impulsiva, decide ofrecer refugio, durante unos días, a Serafina Valero, la hija del antiguo chofer de su familia. Aunque los años han pasado, Marta recuerda a Fina como aquella niña traviesa que, años atrás, la seguía por el jardín de la casa, mientras ella, más grande, la cuidaba y protegía de sus hermanos y primos. Aquella conexión que compartieron en su niñez parecía ser un salvavidas para Marta en esta época tan incierta.
Sin embargo, casi 15 años después de su último encuentro, nada fluye como Marta había esperado. Las jóvenes que compartían juegos, paseos en bicicleta a la vuelta del colegio y el gran sueño de una pastelería y casas vecinas ya no existen. Lo que queda entre ellas ahora es un lazo transformado, marcado por una mezcla de cariño y tensión, de cercanía incómoda y nuevas distancias. Marta, que había imaginado que la presencia de Fina sería una forma reconfortante de evadir la tristeza del exterior, se ve sorprendida por lo que realmente ocurre en ella.
A lo largo de los días, entre risas, recuerdos de infancia y nuevas experiencias que tejen una historia diferente, la distancia emocional se va desdibujando. Y mientras la pandemia se despliega con fuerza en el mundo exterior, la relación entre Marta y Fina toma giros inesperados, alterando el rumbo de sus vidas y desafiando todo lo que creían conocer sobre el amor, la amistad y lo que realmente importa cuando el virus entra por la puerta.
Aviso: La historia está ambientada en una pequeña ciudad del 2020, al detonar la pandemia. Las situaciones y las relaciones entre los personajes no corresponderán con las de la serie original, pero quiero intentar mantener su personalidad, como les veo.