Amelia Roosevelt ha vivido en la sombra del trauma desde que su madre fue asesinada cuando tenía solo diez años. Con el firme propósito de alejarse de todo lo que signifique muerte, se sumerge en su trabajo como experta en seguridad cibernética, hasta que un oscuro misterio la arrastra de nuevo al abismo que tanto teme. Alguien ha tomado un viejo videojuego que creó durante su adolescencia, replicando las muertes de sus personajes en la vida real. Las víctimas caen una a una, y Amelia se encuentra atrapada en un juego mortal que no eligió.
El agente del FBI James Roswell es llamado para investigar los asesinatos. Con un enfoque implacable y una mente brillante, pronto se da cuenta de que el caso es más complicado de lo que parece, y la conexión entre Amelia y las muertes se vuelve innegable. A medida que se adentran en el misterio, sus caminos se entrelazan y la tensión entre ellos se transforma en una chispa que ambos no quieren reconocer. Sin embargo, el tiempo se agota, y una sombra acechante se cierne sobre ambos: uno de ellos deberá morir para poder atrapar al culpable.
A veces para encontrar lo que perdiste debes perderte.