Ir al instituto ya es aburrido de por si solo.
Pero tener que lidiar con profesores que no dan clases, compañeros que pueden matarte en cualquier momento, una compañera de habitación desconcertante, una voz en la cabeza que no te deja pensar, es para volverse loco. Y eso, sin añadir una inminente guerra que puede destruir todo el mundo.
All Rights Reserved