Los padres de Harry están hartos de sus desplantes y rebeldía... y necesitan a alguien que lo mantenga bajo control mientras ellos se van. ¿La solución? Contratar al único que supo domarlo alguna vez: su ex, Draco Malfoy. Él jura que solo está ahí por el trabajo. Harry jura que ya no siente nada. Ambos mienten. Pero no por mucho tiempo.
More details