UNA DEUDA DE JUEGO
Tras años de esfuerzo y brillantez académica en los Estados Unidos, Stephany Abasali regresa a México con un título de economista bajo el brazo y una misión clara: salvar el imperio de su padre, Tony Abasali. Las constructoras familiares, pilar del honor de los Abasali, atraviesan un momento crítico, y Stephany es la única mente capaz de modernizar y rescatar el negocio. Sin embargo, su regreso no será el camino de rosas que ella esperaba.
Mientras Stephany planea el futuro, su hermano Daniel Abasali se hunde en el presente. Atrapado por un vicio incontrolable por el juego, Daniel comete el error más grande de su vida: en una sola noche de desenfreno y desesperación, pierde cuatro millones de dólares en una de las mesas privadas del casino más exclusivo de la región.
Ese casino pertenece a Bernardo Bosch, un hombre de poder absoluto, carácter indomable y una frialdad que le ha ganado el apodo de "La Bestia". Bernardo no es un hombre que perdone deudas, pero tiene una debilidad que nadie conoce: una obsesión silenciosa y antigua por Stephany. Al ver la deuda de Daniel, Bernardo ve la oportunidad perfecta para reclamar lo que siempre ha deseado.
Para evitar la quiebra total de su padre y la cárcel para su hermano, Stephany se ve obligada a firmar un contrato que desafía su libertad. El precio de la ambición de Daniel y la salvación de las constructoras es ella misma. Stephany debe entrar en el mundo de Bernardo, viviendo bajo sus reglas y su posesividad, sin imaginar que en medio de ese juego de poder, deudas y traiciones, nacerá una pasión volcánica que cambiará sus vidas para siempre.