Style (F. Colapinto) (2da Parte de Loco)

Style (F. Colapinto) (2da Parte de Loco)

Season 2 of 2
  • WpView
    Reads 6,425
  • WpVote
    Votes 479
  • WpPart
    Parts 7
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, May 1, 2026
Nunca pasamos de moda.
All Rights Reserved
#281
francocolapinto
WpChevronRight
Series

The Way I Loved You

  • Loco (Franco Colapinto)
    Season 1
    29 parts
  • Season 2
    7 parts
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El Amor Que No Buscaba -Martin Vargas
  • Chamuyo Argentino - Franco Colapinto
  • christmas sucks, jaden hossler ✓
  • Sos mi problema | Franco Colapinto
  • Contrato pendiente, entre tú y yo • Sebastián Veraza
  • 𝑨 𝑽𝑶𝑺 - 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒐 𝑪𝒐𝒍𝒂𝒑𝒊𝒏𝒕𝒐
  • Loco (Franco Colapinto)
  • Sanando melodías || Jp Villamil || Morat
  • olivia. vinnie hacker ✓
  • love story | franco colapinto.

Camille tenía 32 años y el corazón lleno de motivos para seguir adelante. Su mayor razón tenía nombre: Noah. A sus cuatro años, él era todo lo que le daba sentido a sus días, incluso cuando el trabajo escaseaba, el cansancio dolía y las dudas pesaban más que las bolsas del mercado. Trabajaba de lo que podía: ayudante de cocina, repartiendo volantes, limpiando oficinas por las noches. Lo justo para mantener un techo sobre sus cabezas y una taza de leche caliente cada mañana. Nunca se quejaba en voz alta, pero muchas veces se dormía con lágrimas silenciosas. Fue entonces cuando apareció la asociación Aprender a Quererte, un programa comunitario que brindaba apoyo a madres solteras sin recursos para pagar una guardería. Camille, con la esperanza envuelta en nervios, se presentó a la entrevista. Después de una visita de inspección a su pequeño departamento -donde todo estaba limpio aunque usado, ordenado aunque humilde-, recibió la noticia: Noah había sido aceptado. Ese lugar, con paredes de colores, música suave y maestras pacientes, se convirtió en un oasis para ambos. Noah empezó a reír más. Y Camille, por primera vez en mucho tiempo, respiró un poco más tranquila. Hasta que una tarde, tras una larga jornada y una carrera contrarreloj para llegar a tiempo, Camille recogió a Noah de la guardería... y se llevó, sin darse cuenta, algo que no era suyo. Un buzo. Uno grande, negro, con una pequeña calavera en la manga. No era de ningún niño. Y cuando revisó el bolsillo, encontró dentro un papel doblado... y una nota que no estaba dirigida a ella. Lo que parecía un simple error, estaba a punto de cambiar su vida.

More details
WpActionLinkContent Guidelines