
Siempre creí estar maldita, y así fue.
Lo pude confirmar al día que vinieron a por mí, el mismo que ellos me encontraron y ese en que asesinaron a mi madre. Ellos acabaron con mi vida, con todo lo que amaba y me dejaron en el fuego totalmente convencidos de que iba a morir hasta que llegó ese forastero y me levantó de allí abriéndome otra nueva puerta. Nadie sabe que estoy viva, que sobreviví al incendio y que ahora ando por ahí, buscando a dos personas: al asesino de mi madre y a la persona que me salvó esa noche.Ese que me quitó mi hogar y aquel que me dió ahora este: en el que vivo.
No tengo idea de quién es quién, o de en dónde los puedo encontrar, pero estoy segura de que lo haré y de que tarde o temprano me enfrentaré a ambos, porque aunque mis poderes ya no estén aún conservo el más poderoso de todos; mi sangre.Esa que invoca a los demonios, esa que los puede liquidar, esa por la que todos me buscaban y la misma por la que ahora me hacen muerta.
Así que apréndanse bien mi nombre, porque los pienso encontrar, porque pienso acabar con ustedes y porque no me pienso rendir nunca hasta el día en el que vengue la muerte de mi madre y termine con ustedes o hasta ese en el que ustedes me encuentren a mí y acaben conmigo, ese en dónde nos veamos cara a cara, ustedes los demonios, y yo la humana:
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