¿Alguna vez te has preguntado el por qué suceden ciertas cosas? Confieso que eso es precisamente lo que hago en estos momentos. La repaso una y otra vez por el espejo del retrovisor, hace ya mucho que no pelea por ser la primera en subir al carro. Noto su mandÃbula tensa y es que las lágrimas están a punto de brotar, pero las contiene, muerde su labio y suelta el aire entrecortada mente. Su rostro está completamente pálido y unas finas lÃneas púrpuras enmarcan sus ojos. Estaba tan cansada de verla llorar. La notaba tan sola, triste, tan débil que podrÃa jurar que sus ojos se habÃan secado. <¿Qué es lo que te sucede? > podrÃa haber pronunciado, pero sé que no responderÃa, o al menos, no frente a él. Conduce con la mirada fija en el camino, mientras sus manos aferran el volante. Intento dilucidar algún indicio, alguna respuesta... Pero lamentablemente para ese entonces era demasiado pequeña como para entender. Esta es la historia del como mi hermana llegó a suicidarse. Un año después que ese maldito imbécil pisó por primera vez nuestra casa. No se permiten copias ni adaptaciones de esta historia. Apta para mayores de catorce años.
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