Después de que esa ardiente boca le besara tan desenfrenadamente, Hattori Heiji supo que tenía un grave problema: había quedado completamente hechizado por aquella intrigante mirada azul; y tratando de volverle a encontrar, le había buscado incansablemente sin darse cuenta que el culpable de sus desvelos, de nombre Kudou Shinichi, se ocultaba a plena vista bajo la identidad de Edogawa Conan. ★Los personajes no me pertenecen son propiedad de su respectivo autor Gosho Aoyama. ★La imagen de la portada no me pertenece la encontré en Pinterest, todos los créditos a su autor. ★El shipp de esta historia son Conan y Heiji. Recuerda que Conan en realidad NO es un niño pequeño, es un adulto. Y esta historia es meramente ficción, si no sabes distinguir la realidad de la ficción, por favor no leas.
Más detalles