La vida siempre da vueltas, es por ello que debemos estar acostumbrados a los mareos.
-No puede hacer esto itō-san-
-¿Por qué no?, tú me dejaste en claro que no quieres nada con una cualquiera como yo-
-Yo nunca dije eso-
-Claro que si, o ya se te olvido todo-ella suspiro llena de cansancio y decepción-creí que eras diferente, pero veo que me equivoqué-.
-No, claro que soy diferente, dejame demostrarlo, así que, por favor no vayas con él-
-Ya es tarde-
Sus pasos la alejaban cada vez más de mí, no sabia que tantos giros daba la vida, pero ahora lo sabía ella era la que ocasionaba que mi vida girará sin parar y yo no estaba listo para lo que se venia.
Všechna práva vyhrazena