Trabajo, estudio, cocino, pago cuentas y sonrío cuando es necesario. Procuro que mi hermana no note cuando algo va mal. Porque si alguien merece ser feliz, es ella. Y si alguien debe resistir, soy yo.
No siempre fui el hermano que necesitaba. Y aunque hemos llegado lejos, a veces siento que me rompo por dentro. No le cuento nada: ni lo difícil que está todo, ni lo que me pesa. Tal vez por amor. Tal vez por culpa. Tal vez por ambas cosas.
Entonces aparece Seulgi. Con su risa escandalosa, sus ideas extrañas y esa forma de ver la vida como si todo fuera más simple. Ella dice que vivir no debería doler.
Y yo no sé si estoy preparado para eso.
• Segúnda historia.
•No es necesario leer la primera. Aun así estan invitados para leerlo, se llama Azul.
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