Las moras de la ciudad nunca fueron dulces, tampoco el matrimonio de mis papás. Vivo en lo bajo viviendo en lo alto de un edificio. No tengo amigos pero sí enemigos, y cada vez son más.
Cuando se trata de expresiones soy la menos indicada, soy una novata en ese aspecto. Soy como un libro sin portada, por eso nadie quiere leerme.
Desde siempre vivo aquí, pero cada vez me siento más ajena a mi ambiente. Esta no es mi casa, esta no es mi ciudad . Mi cuarto es mi única escapatoria de todo, a lo único que puedo llamar hogar.
Atte: 𝘔𝘢𝘥𝘺 : )