"No temo a ti, no ahora.
Mi terror no reside en tu forma, ni en la sombra que proyectas. No es el pecado, ni el deseo, ni la muerte misma lo que me aterra. Mi miedo es más sublime. Es el dolor que podrías sentir, el sufrimiento que podrías experimentar. ¿Puedes percibir las lágrimas que brotan de mis ojos, como la lluvia que cae sobre la tumba de un amor perdido? Solo cuando tú mismo sientas el peso de la aflicción, solo entonces podré permitirme el lujo de llorar."
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