We've updated our Content Guidelines.
Review the latest guidelines to keep sharing stories safely.
Cenizas y redención

Cenizas y redención

  • WpView
    Reads 744
  • WpVote
    Votes 95
  • WpPart
    Parts 9
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Feb 2, 2025
WpInfo
Fanfic
League of Legends
En las sombrías calles de Zaun, donde la violencia y el casos son el pan de cada día, Calyx lucha por sobrevivir a su oscuro pasado. Rescatada por Silco tras una vida marcada por la traición y dolor, ahora vive en el filo de la navaja, entre la lealtad y el deseo de encontrar algo mas que esto. Pero cuando el caos de Jinx irrumpe en su vida, todo cambia. Con cada misión peligrosa, Calyx descubre que lo que comenzó con una simple supervivencia, podría convertirse en algo mucho mas profundo. A medida que la relación con Jinx se vuelve inevitablemente mas intensa, ¿Podrán ambas encontrar redención en un mundo donde todo esta en ruinas, o serán consumidas por las cenizas de su propio destino?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¿quien eres?
  • 𝐁𝐚𝐣𝐨 𝐬𝐮 𝐥𝐮𝐳 (𝐄𝐤𝐤𝐨𝐱𝐓/𝐍)
  • Entre el Caos y la Ley
  • Luz En El Abismo
  • 𝐃𝐨𝐬 𝐨𝐩𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 (𝐄𝐤𝐤𝐨 𝐱 𝐓/𝐍)
  • el jardin de zaun || ARCANE
  • 𝐒𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨 (𝐄𝐤𝐤𝐨 𝐱 𝐓/𝐍)
  • Por quien pelear
  • ENTRE DOS MUNDOS|VI ARCANE|

Desde los 15 años, Ekko y Jinx compartieron un amor tan peligroso como profundo. Se encontraban entre ruinas y callejones, donde el mundo no podía juzgarlos, donde el peso de las lealtades no existía. Pero mientras Jinx amaba abiertamente en lo oculto, Ekko siempre "fingió" distancia. Él era el líder de los Firelights, el símbolo de resistencia en Zaun. Ella, la hija de Silco, el hombre que encarnaba todo lo que Ekko decía combatir. A ojos del mundo, eran enemigos. A solas, eran todo lo contrario. Pero todo se rompió aquella noche en el puente. No hubo testigos. Solo el ruido de los motores, el eco de los pasos, y una rabia venenosa. El se lanzó contra ella con fuerza, con furia, con algo que jamás había mostrado antes. El golpe fue certero. El dolor, inmediato. Jinx no lloró. Solo lo miró, temblando por dentro, no por la herida... sino por lo que había comprendido. Ese no era su Ekko. Su Ekko nunca la habría lastimado.

More details
WpActionLinkContent Guidelines