
Susan Larsen está sumamente cansada de no poder dormir bien. Y todo por culpa de la bulla. ¿De quién? Su vecino, Nathan Kart. Él no conoce lo que es moderación. Decide tomar acciones contra él, pero ambos se ven envueltos entre juegos, ninguno quiere dar su brazo a torcer y... de pronto Nathan y Susan sienten el efecto de sus juegos. ✨¡Lee como el efecto crece y se sume en ellos!✨All Rights Reserved