EL MOUNSTRO INVISIBLE QUE ME ACECHA

EL MOUNSTRO INVISIBLE QUE ME ACECHA

  • WpView
    Reads 76
  • WpVote
    Votes 12
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadMatureComplete Mon, Jan 13, 2025
¿ Te atreverías a adentrarte en el rincón más oscuro de tu propia mente? Con este relato conocerán los oscuros camino de mi ansiedad, mis inseguridades más profundas. Tal ves te sientas identificado/a,por qué muy probablemente has pasado por una situación similar.te invito.a sumergirte conmigo en este pozo de deseos profundos,no te arrepentirás lo prometo.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Sexualmente Tóxico
  • ¡No me sueltes!
  • Ángel 21
  • Poesía para los envenenados
  • YO CONFIESO (BORRADOR)
  • La Sombra De Rose
  • Mi nombre es Israel y soy un adicto
  • EL LIBRO DE MIS SUEÑOS.
  • Murder

La atracción puede aparecer en el momento menos esperado, en el lugar menos oportuno... y en la forma más devastadora. Siempre sentí curiosidad por todo lo relacionado al sexo: esa conexión natural, espontánea y sutil que tanto se menciona. Sin embargo, durante años, ningún hombre logró despertar en mí esa chispa que otros describen como deseo, pasión o desenfreno. Me bastaban juegos inocentes. Nada más. Nada profundo. Hasta que lo conocí. Un solo cruce de miradas bastó para que mi cuerpo ardiera y mi mente se desconectara. Su físico, su mirada, su sonrisa... todo en él era una provocación imposible de ignorar. Lo que no sabía era que al abrir la puerta de ese deseo prohibido, no solo descubriría mi lado más sensual, pasional y adicto, sino también una relación tan intensa que rayaría en la toxicidad. Sin compromisos. Sin promesas. Sin sentimientos. Solo sexo. Solo adicción. Él despertó mi piel, mi hambre, mi placer... y mi necesidad. Una necesidad oscura, peligrosa. Una de la que no sabría -ni podría- escapar. Porque hay adicciones que marcan más que cualquier droga. Y la mía... Era él. Era su cuerpo. Era su veneno. Él era, y siempre será... sexualmente tóxico para mí.

More details
WpActionLinkContent Guidelines