ððð ðð ðððð
ÄÃĄsti: 9 PrÅŊbÄÅūnÃĐ Pro dospÄlÃĐÂŋððŪÃĐ ðĄððŦÃððŽ ðŽðĒ, ðŪð§ ðÃð, ðŪð§ ðĄðĻðĶððŦð ðĶðĒðŽðððŦðĒðĻðŽðĻ ðŊððŽððĒððĻ ððĻð§ ðŪð§ ðĒðĶðĐðððððĨð ððŦððĢð, ðð ðĻððŦðððĒððŦð ððð.ððð ð°ðĻð§ððŽ ðĐðĻðŦ ðĢðŪð ððŦ ðŪð§ð ðĐððŦððĒðð ðð ððððĪðĢðĒ ððĻð§ ÃĐðĨ? ð, ÂŋðŠðŪÃĐ ðĐðð§ðŽððŦÃððŽ ðŽðĒ ðð ððĒðĢððŦð ðŠðŪð ðĐðĻððŦÃððŽ ð ðð§ððŦ ðÚð§ ðĶÃĄðŽ ððĒð§ððŦðĻ ðĐððŦððĒððĒðĐðð§ððĻ ðð§ ðŽðĒðĶðĐðĨððŽ ðĢðŪðð ðĻðŽ ðĒð§ððð§ððĒðĨððŽ?
Si eres alguien como Kim So-Hyun, una persona atrapada por las deudas y con un futuro cada vez mÃĄs incierto, la decisiÃģn serÃa clara. En un instante, tomarÃas aquella tarjeta entre tus manos, sin pensarlo dos veces, y marcarÃas ese nÚmero desconocido. Porque cuando todo lo que te rodea es un abismo de desesperaciÃģn, cualquier oportunidad, por mÃĄs extraÃąa que parezca, es una puerta a la esperanza.
Lo que no sabe So-Hyun es que aceptar esta oferta no solo pondrÃĄ a prueba su suerte, sino tambiÃĐn su moral y su vida. Lo que empieza como un juego inocente pronto se transformarÃĄ en una batalla a vida o muerte, donde la Única regla es ganar... a cualquier costo.
ââââââââââââ
ððððð ðð ððð ðððððð ðð ððððð
ððððððððð ððððð ðð,
ðð'ð ð ð
ððð ðð