Han Jisung y Lee Minho eran conocidos en toda la escuela por su eterna rivalidad. Siempre compitiendo por el primer lugar, sus enfrentamientos académicos y sarcásticos eran el espectáculo favorito de todos. Pero lo que nadie sabía, ni siquiera el propio Jisung, era que detrás de las mirada y las palabras
de Minho, se escondía algo más.